Cacao Much: el paraíso invernista del chocolate caliente

Hace mucho tiempo “Cacao Much” me venía haciendo guiños, lo había visto mientras caminaba por Providencia, lo seguía en mis redes sociales y veía fotos de lo que ofrecían, pero no había ido, ya no sé si por la distancia, mi poca plata o por no encontrar un momento lo suficientemente especial para probar un nuevo chocolate caliente. Así que hace poco aproveché mi gula, el apoyo y hambre incondicional de mi hermana, y le propuse ir a Cacao Much. Ella aceptó encantada y ahora les puedo escribir esta nota.

Cacao much, el primer “chocolate café” como ellos se denominan, está ubicado muy cercano al Costanera Center, siendo un local espacioso y con mesas exteriores. Fui un día de semana en la tarde así que no había mucha gente. Nos sentamos y en la misma mesa están las cartas (porque hay una de todo lo que es dulce y otra que muestra las opciones para onces y desayunos) así que empezamos a mirarlas sin intervención de la mesera, quién se acercó pasado unos minutos a preguntar nuestro pedido. Su especialidad, como no, es el chocolate caliente, del cual ofrecen opciones básicas que se pueden ir complementando con ingredientes como canela, marshmellow, crema y otros que no recuerdo.

También ofrecen churros, waffles, café, chocolates fríos, helado, smoothies y pasteles. Como era mi primera vez me incliné por el chocolate caliente más clásico y básico (el clásico belga) y una medialuna para untar (pucha, me encanta eso de untar el pancito en la sopa y ahora no podía dejar de hacerlo) y algo me decía que pedir un chocolate y otra cosa para comer iba a ser una mala idea. Mi hermana se alejó de todo chocolate y pidió un cheesecake y un smoothie de frambuesa.

Llegó muy pronto el pedido a la mesa; un brebaje espeso y oscuro, con un aroma maravilloso en una taza amarilla que la marca del local, acompañado de mi solitaria medialuna. Para mi hermana, el cheesecake muy bonito en su plato decorado y un gran vaso de smoothie. Para abordar tal chocolate debí comenzar con la cuchara, ya que su espesor era como para aplicar modales de postre (y no de brebaje), disfrutando lentamente de toda su cremosidad. Debo decir que es uno de los mejores que he tomado en la vida. Utilizan chocolate de alto porcentaje de cacao (por lo tanto, amargo), pero lo endulzan adecuadamente.

Tristemente, cada vez que probaba el chocolate sentía culpa… era demasiado, como esas experiencias tan buenas que cuesta creer que sean reales. Obviamente unté la medialuna con gran felicidad, pero ya a la mitad de la taza comencé a sentir que era mucho, que no iba a poder con tanto volumen y que estaba ya un poco hastiada de tanto chocolate, pero tomé un descanso y seguí hasta el final.

Cacao Much

Además, probé el cheesecake de maracuyá y el smoothie, muy ricos ambos, el cheesecake aireado y muy suave, casi como un mousse, y el smoothie con un sabor a yogurt casero y el dulzor apropiado, pero también me parecía ser mucho.

En conclusión, me encantó, y volveré un día más frío de invierno a repetir la experiencia y probar los waffles. Solo tengo una sugerencia, y es que ofrezcan porciones más pequeñas de chocolate caliente, sería ideal una taza mediana como opción para no terminar con esa sensación de que fue una magnifica experiencia, pero en exceso.

El valor del chocolate caliente está entre los $3000 y $4000 dependiendo del que se pida, pero como mencioné, es una porción grande. La atención es buena y el lugar muy agradable. Les invito a probar. Ah, olvidaba mencionar que está la opción de leche sin lactosa y de almendras señalada en la carta y que también ofrecen el mismo chocolate caliente pero más líquido para quienes no se sientan a gusto con tanta cremosidad (he escuchado personas a quienes un chocolate caliente espeso les parece algo extraño y no apropiado).

Cacao Much

 

Más chocolate y pasteles en Bombón Oriental 😛

 

 

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